
El Estadio Municipal de Linarejos vivió una tarde para el recuerdo. Fútbol, emoción, adversidades y carácter se mezclaron en un encuentro en el que el Linares Deportivo demostró por qué este escudo nunca se rinde. Con uno menos desde el minuto 29 y tras una interrupción insólita por el derrumbe de parte de la grada, los azulillos firmaron una victoria de enorme mérito ante el Almería B (3-1). El partido arrancó con intensidad y protagonismo local. Hugo Díaz avisó pronto...











