El Linares Deportivo vuelve a situarse en el foco informativo tras recibir la notificación de una sentencia dictada por la Sección de lo Mercantil del Tribunal de Instancia de Jaén. La resolución responde a la demanda presentada por uno de sus accionistas, centrada en la impugnación de acuerdos sociales adoptados durante el proceso de transformación del club en Sociedad Anónima Deportiva (S.A.D.).
Desde la entidad azulilla se ha actuado con rapidez, trasladando el contenido del fallo a sus servicios jurídicos para un análisis detallado. No obstante, el posicionamiento del club es claro: consideran que la sentencia incurre en “graves errores” en la valoración de la legalidad tanto del proceso de conversión como de los acuerdos derivados del mismo.
En consecuencia, el Linares Deportivo ya ha confirmado que presentará un recurso de apelación ante la instancia superior, con el objetivo de defender la validez de su actual estructura societaria. Mientras tanto, el mensaje institucional es de calma, insistiendo en que la actividad deportiva y organizativa continuará desarrollándose con total normalidad.
En paralelo, este medio ha podido conocer, a través de fuentes cercanas a Miguel Hoyo accionista vinculado al entorno del club, que el empresario no tenía constancia previa de la sentencia. Según dichas fuentes, el asunto se encuentra ya en manos de su equipo legal, que será el encargado de estudiar los próximos pasos.
La empresa había desembolsado un total de 550.000 euros para suscribir acciones lo que representaba más del 73% del capital social, pero el club limitó su participación a 137.000 euros, equivalente a solo el 18,27%.
la resolución reconoce el derecho de POP Hellanes a la totalidad de las acciones correspondientes a su inversión, es decir, 5.500 euros, lo que le otorga una posición mayoritaria en la sociedad.
Además, el fallo declara nulas todas las acciones suscritas por terceros con posterioridad a la inversión de la demandante, al entender que el capital social ya había quedado cubierto con su aportación. Esta decisión obliga a rehacer el reparto accionarial del club.
El juzgado ordena también al Linares Deportivo la rectificación del libro registro de acciones nominativas y la modificación de su inscripción en el Registro Mercantil de Jaén para reflejar la nueva distribución del capital, conforme a lo establecido en la sentencia.
La sentencia no es firme y puede ser recurrida en apelación ante la Audiencia Provincial de Jaén en el plazo de 20 días embargo, más allá del frente judicial, crece la inquietud en el ámbito societario. La asamblea de accionistas que debía haberse celebrado el pasado mes de enero para la presentación de cuentas sigue sin convocarse, y a día de hoy los accionistas continúan sin acceso a la información económica del club.
Este retraso abre interrogantes en torno a la gestión interna de la entidad. ¿A qué espera el club para convocar dicha asamblea? ¿Cuándo se ofrecerán las explicaciones pertinentes a los accionistas? En un momento delicado, marcado por la vía judicial, la transparencia y la comunicación con la masa social se antojan más necesarias que nunca.
El Linares Deportivo afronta así un doble desafío: defender su modelo en los tribunales y, al mismo tiempo, responder a las demandas de claridad de sus propios accionistas. Mientras tanto, la afición sigue pendiente, no solo de lo que ocurra sobre el césped, sino también en los despachos.








