
En una jornada marcada por la intensidad y el desequilibrio competitivo, Roxana Istrate se erigió como la gran figura del día, firmando dos victorias individuales de enorme peso ante rivales de primer nivel. Su actuación, sólida y decidida, contrastó con los tropiezos de sus compañeras, que no lograron sumar puntos en sus respectivos duelos. La rumana abrió la serie con una exhibición de autoridad frente a Karoline Mischek, a quien doblegó por un rotundo 3-0 (11-8, 11-4, 11-6). Precisa...











