
Hoy toca hablar de una historia que va más allá del deporte. Una historia de esfuerzo, talento y arraigo. La protagonista: Roxana Ana María Istrate, una jugadora de tenis de mesa que, aunque nació en Rumanía, lleva el alma teñida de azul linarense. De Rumanía a Andalucía: una apuesta por el sueño Roxana llegó a España con solo 24 años, cargada de ilusión y con una paleta de golpes que ya hacían temblar a sus rivales. Fichó por el Tecnigen...











