El equipo sumó una victoria tan merecida como sufrida tras imponerse por 5-4 a Andújar en un encuentro vibrante, de alta intensidad y con dos mitades muy diferenciadas, disputado en el Pabellón Julián Jiménez.
La primera parte fue de claro dominio local. Desde el inicio, el equipo salió decidido a imponer su ritmo y pronto llegaron los goles. Alejandro Artero abrió el marcador a los tres minutos y Manuel Pino amplió la ventaja poco después. Aunque Andújar reaccionó y logró igualar momentáneamente el choque, los nuestros no perdieron la calma y volvieron a golpear con contundencia. Juan Lizaña y un inspirado Álvaro Delgado, autor de un doblete, dejaron el marcador en un claro 5-2 al descanso, reflejo del control absoluto del juego y de la eficacia ofensiva.
Tras la reanudación, el partido cambió de escenario. Andújar apretó líneas, aumentó la intensidad y aprovechó varios errores locales para meterse de lleno en el encuentro. Daniel Suárez, muy acertado de cara a portería, recortó distancias con tres goles que ajustaron el marcador hasta el 5-4, llevando la incertidumbre hasta los minutos finales.
En ese tramo decisivo, el equipo supo sufrir, defender el resultado y mostrar una gran madurez competitiva para asegurar tres puntos de enorme valor. Una victoria que aúpa al conjunto a la tercera posición en solitario y confirma la clara línea ascendente del equipo, tanto en juego como en confianza.
Partidos así refuerzan al grupo y consolidan la ambición de seguir creciendo jornada tras jornada.








