Carlos Hita, Gerente del Linares Deportivo , y Rafael Cintas, representante legal del actual Consejo de Administración, ofrecieron una radiografía precisa del momento que atraviesa la entidad azulilla y de los pasos que se están preparando para garantizar la continuidad del proyecto.
Hita y Cintas confirmaron que, pese a los intentos realizados durante semanas, no se alcanzó un entendimiento con Pop Hellanes para el traspaso de la mayoría accionarial. Según explicaron, las diferencias económicas, los plazos y la falta de garantías suficientes hicieron inviable cerrar la operación.
Ambos portavoces subrayaron que el Consejo actuó “con responsabilidad y prudencia”, evitando comprometer el futuro del club en un acuerdo que, según sus palabras, no ofrecía la seguridad necesaria para afrontar la próxima temporada.
Cintas detalló la situación legal del Linares Deportivo, recordando que el Consejo de Administración mantiene plena capacidad de gestión y que todas las decisiones adoptadas en las últimas semanas se ajustan a los estatutos y a la normativa vigente.
Hita, por su parte, reconoció que la planificación deportiva se encuentra en un punto delicado debido al retraso provocado por el proceso de negociación. Sin embargo, insistió en que el club no está paralizado y que ya se trabaja en varios frentes para reactivar el proyecto deportivo.
Los representantes del club coincidieron en que la prioridad inmediata es garantizar la estabilidad institucional y activar la planificación deportiva sin más demoras. Entre los objetivos marcados destacan:
- Definir el nuevo organigrama deportivo
- Cerrar la incorporación de un entrenador
- Reactivar la confección de la plantilla
- Establecer un calendario de comunicación con la afición
Hita insistió en que el Linares Deportivo “saldrá adelante”, mientras que Cintas remarcó que el Consejo actuará con “transparencia y rigor” en cada paso.
La comparecencia también dejó espacio para un mensaje claro hacia la hinchada azulilla. Ambos portavoces pidieron calma, confianza y unidad, recordando que el club ha superado situaciones complejas en el pasado y que la prioridad es proteger su continuidad y su identidad.
“Este escudo no se negocia”, afirmó Hita, en una frase que resonó con fuerza entre los seguidores.
La rueda de prensa de Carlos Hita y Rafael Cintas marca un punto de inflexión en la comunicación del Linares Deportivo. Tras semanas de incertidumbre, el club expone su versión, reconoce el bloqueo con Pop Hellanes y anuncia una hoja de ruta para reconstruir el proyecto azulillo.
El punto más delicado de la discusión se centra en la deuda reconocida, una cifra que ambas partes sitúan en torno a los 791.000 euros, y que constituye el eje económico sobre el que debía asentarse la operación. Para desbloquear la situación, las sociedades mayoritarias plantearon una reducción sustancial de ese importe, proponiendo rebajarlo hasta aproximadamente 500.000 euros.
Esa propuesta implicaba asumir una quita cercana a los 290.000 euros, lo que supone entre un 35% y un 40% del total adeudado. Un sacrificio económico considerable que, según remarcan desde el entorno de los accionistas mayoritarios, se planteó como un gesto de responsabilidad para facilitar la continuidad del club y cerrar un conflicto que se ha prolongado durante meses.
Sin embargo, la contraparte no aceptó en ningún momento esta vía de solución. La negativa de Pop Hellanes a asumir la quita, unida a la introducción de nuevas exigencias, terminó por dinamitar la confianza y dejar el acuerdo en una situación insostenible. Con el tiempo en contra y la urgencia de planificar la próxima temporada, el deterioro del diálogo se volvió irreversible.
El futuro inmediato exigirá decisiones rápidas, claridad institucional y un esfuerzo conjunto para devolver estabilidad a Linarejos.








