La Real Federación Española de Fútbol ha impuesto una multa de 300 euros al Linares Deportivo tras recoger en el acta arbitral un insulto procedente de un sector de la grada durante el último encuentro disputado por el conjunto azulillo.
Según refleja el informe del colegiado, en el minuto 77 se escuchó desde una zona concreta del estadio la expresión “árbitro valiente, valiente hijo de puta”, lo que ha motivado la sanción económica aplicada por el Comité de Competición.
La RFEF considera este tipo de manifestaciones como una conducta inapropiada del público, encuadrada dentro de los comportamientos que atentan contra el respeto hacia el estamento arbitral. Aunque se trata de un hecho puntual y no atribuible al club de manera directa, la normativa vigente establece que las entidades son responsables subsidiarias de los comportamientos de sus aficionados dentro del recinto deportivo.
Desde el Linares Deportivo no se ha emitido, por el momento, un comunicado oficial sobre la resolución, si bien la sanción se enmarca dentro de las habituales medidas disciplinarias que la Federación aplica cuando se registran insultos graves en un acta.
El club azulillo, que mantiene una relación histórica de respeto hacia el colectivo arbitral y hacia el desarrollo del juego limpio, confía en que este tipo de episodios sigan siendo excepciones aisladas dentro de la buena conducta general de la afición linarense, reconocida en numerosas ocasiones por su apoyo constante y su comportamiento ejemplar.








