Tras casi dos años al frente de la Presidencia del Linares Deportivo, ha llegado el momento de poner fin a esta etapa de mi vida vinculada al club desde la máxima responsabilidad institucional.
Han sido meses intensos, exigentes y profundamente enriquecedores, en los que he tenido el honor de representar a una entidad con una historia, una afición y unos valores que merecen el máximo respeto.
Asumí el cargo con ilusión, compromiso y un profundo sentido de la responsabilidad, plenamente consciente de lo que significa este escudo para la ciudad de Linares y para todos los que sienten estos colores.
Quiero expresar mi agradecimiento sincero a todas las personas que han formado parte de este camino: al Consejo de Administración, a los trabajadores del club, al cuerpo técnico, a los jugadores, a los patrocinadores, a las instituciones, a nuestra cantera y a todas las personas que la forman, desde jugadores hasta entrenadores y, muy especialmente, a la afición, cuyo apoyo, exigencia y pasión han sido siempre un motor constante, incluso en los momentos más difíciles.
Durante este tiempo se han tomado decisiones complejas, se han afrontado retos importantes y se ha trabajado con la única intención de defender los intereses del Linares Deportivo y garantizar su estabilidad y futuro. Quizá este haya sido el detonante final de mi salida, dado que, como es normal, no siempre hay consenso en las decisiones y lejos de ser un representante meramente institucional, soy muy pasional y con vocación ejecutiva, en la que al no poder tomar decisiones finales, siento que no puedo desplegar todo mi potencial, derivando finalmente en frustración para mí y para mi familia.
De esa manera, por motivos personales y familiares, y mirando la salud de los míos, doy un paso al lado, para dedicar mi tiempo a lo que verdaderamente importa: las personas que me rodean.
Más allá de los resultados deportivos, me quedo con el aprendizaje personal, con las relaciones humanas construidas y con la tranquilidad de haber actuado siempre desde la honestidad y el respeto al club. Durante casi dos años, he podido conocer a muchas personas, desde presidentes hasta utilleros y de ellos he aprendido de todo lo bueno y también he visto lo malo, quedándome únicamente con aquello que merece la pena y sabiendo con claridad qué quiero mantener lejos de mí.
A partir de ahora, el Linares Deportivo inicia una nueva etapa, a la que deseo los mayores éxitos, tanto en lo deportivo como en lo institucional. Estoy convencido de que el club seguirá creciendo con el esfuerzo y la implicación de todos y ahora, desde fuera, seguiré empujando, presionando y ayudando en lo que se me necesite, para que nuestro equipo y nuestra cantera crezcan lo máximo posible.
Ahora soy un aficionado más y desde el amor que siento por el escudo, lucharé incansablemente para transmitir toda la fuerza y aliento a los jugadores del primer equipo y de toda la cantera.
Con todo mi respeto y agradecimiento,
Luis Vera Jiménez
Presidente del Linares Deportivo







