Juan Francisco Garrido Romera, más conocido como Juanfra Garrido, fue un destacado deportista linarense cuyo legado va más allá del baloncesto. Nacido el 24 de mayo de 1961, representó el talento, la dedicación y la pasión por el deporte en su máxima expresión.
Aunque fallecimiento fue prematuro, dejó una huella imborrable como referente deportivo en nuestra ciudad. Su altura de 2,01 metros y su posición de pívot, le llevaron a destacar desde sus inicios dentro del baloncesto local por su extraordinaria calidad.
Sus comienzos fueron con el CB Linares donde su fortaleza y pasión por el baloncesto llamaron rápidamente la atención. Con tan solo 17 años dio un salto deportivo que cambiaría su vida, fichó por el Estudiantes de Madrid un club histórico de la capital cuyo sueño estaba reservado a muy pocos, pero mucho más para un deportista salido de una pequeña ciudad andaluza con poca tradición en el baloncesto en aquel entonces.
Más adelante, su carrera lo llevó al Atlético de Madrid, donde fue pieza clave para su ascenso; pero sería en Galicia, en el Breogán de Lugo donde tuvo su etapa más brillante.
En ese momento, mediados de los ochenta, fue cuando Juanfra se consolidó como pívot en la liga española y se asomó a Europa disputando la Copa Korać, midiendo fuerzas contra equipos míticos del continente. En uno de esos encuentros, ante rivales de primer nivel, fue incluso el máximo anotador del partido, convirtiéndose así en ese momento, en el héroe de la afición lucense.
Tras su etapa en el Lugo, continuó su camino con el Caja de San Fernando de Sevilla y más tarde con el Tenerife Nº1, siempre dejando su huella como jugador luchador, entregado y querido en el vestuario. En los últimos años de su carrera, decidió regresar a casa para vestir de nuevo la camiseta del CB Linares, el club que lo vio nacer, cerrando así el círculo de su carrera deportiva.
Juanfra fue un jugador de entrega constante, generoso y compañero ejemplar. Disputó 117 partidos en la ACB, además de vivir momentos memorables contra los grandes del baloncesto español. Fue, sobre todo, un pionero: el primer linarense que jugó en la máxima categoría del baloncesto español.
El 20 de septiembre de 1993, con solo 32 años, Juanfra se fue de forma prematura. Su muerte dejó un gran vacío en Linares, en Lugo y en todos los clubes por los que pasó. Sin embargo, su recuerdo permaneció: en nuestra ciudad se celebraron homenajes y se le dedicó una plaza y varios torneos que llevan su nombre. En Lugo y Sevilla se le recuerda aún como a un jugador que dio todo en la pista y que supo ganarse el respeto de la afición.
Hoy, más de tres décadas después, Juanfra Garrido sigue siendo una leyenda por todo lo que transmitió: la ilusión de un joven Linarense que, con esfuerzo y pasión, se abrió camino en la élite del baloncesto español y dejó una huella imborrable en quienes lo conocieron.
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